Programa electoral de IU-CM 2011 Comunidad de Madrid

20/11/2013

Cuando el próximo mes de Mayo 2011 volvamos a concurrir a las urnas para renovar nuestra Asamblea autonómica y nuestros Ayuntamientos se habrán cumplido dieciséis años de gobierno del PP en la Comunidad de Madrid y ocho desde la toma de posesión de Esperanza Aguirre como Presidenta. Este período ha coincidido con el auge de políticas y recetas que la crisis actual demuestra demoledoras para el desarrollo social y de las que Esperanza Aguirre ha sido alumna aventajada.

De esta forma, el ciclo expansivo que precedió a esta crisis no fue aprovechado para avanzar en derechos ciudadanos, modernizar el tejido productivo y mudar de modelo hacia otro más justo y sostenible, sino para abrir aun más la brecha social y avanzar en un modelo depredador de recursos naturales, con escasa productividad y con salarios cada vez más bajos.

Paralelamente, bajo los auspicios del PP la economía de Madrid ha actuado como aspiradora de la inversión extranjera especulativa y su gobierno como oficina apenas disimulada de transferencia de servicios públicos hacia las manos de grandes compañías.

En los últimos cuatro años el PP ha intensificado su ataque a lo público. Junto a la Sanidad y la Educación ahora también el agua y el sistema de atención a la dependencia. La frase clave es libertad de elección y recuperación por parte de la sociedad del protagonismo que le corresponde. A la hora de la verdad su supuesta libertad se transforma en “esclavitud” de un sistema privado que absorbe una parte sustancial de los recursos públicos en favor de grandes empresas. La sociedad no recupera nada, al contrario, el resultado de su esfuerzo colectivo es hipotecado a esas concesiones y a una deuda pública que no para de crecer.

Por su parte, aquellos ayuntamientos madrileños que están en manos conservadoras, empezando por el de la capital -que suma casi al 50% de la población de la Comunidad-, resultan “cómplices necesarios” para lograr introducir en la sociedad y en las instituciones esas mismas políticas. En realidad, durante todos estos años se ha ocultado un verdadero plan de ajuste encubierto para todo aquello que toca a las partidas de gasto social. En este sentido, el proceso de descentralización ha forzado a los ayuntamientos a hacerse cargo de un gran número de servicios, pero sin haber sido dotados de los recursos presupuestarios correspondientes.

Este es el contexto en el que se desenvuelve el gran número de episodios de corrupción política que han tenido lugar en la Comunidad de Madrid, y que hunden preferentemente sus raíces en la corrupción económica.

El origen de la crisis política hay que encontrarlo en un "modelo de crecimiento” basado no en la creación de riqueza o valor, sino en la inflación de activos (inmobiliarios y financieros), en la destrucción del patrimonio común natural, en el urbanismo salvaje, en el saqueo y privatización del patrimonio público, en la sobreexplotación de una mano de obra cualificada, en un Estado social raquítico, en el alto volumen de desempleo estructural, y en el endeudamiento de las pequeñas y medianas empresas y de la ciudadanía.

Ante esta situación, la debilidad de la respuesta del Partido Socialista de Madrid frente a Esperanza Aguirre, la subordinación práctica y estratégica de este partido a los modelos que están en la clave de la crisis global y madrileña, como se ha podido comprobar con la claudicación de Tomás Gómez a los recortes y la política antisocial de Zapatero, y la aparición de nuevas formas de populismo, vienen a situar en IU-CM la centralidad en la construcción de un programa para la derrota cultural y electoral del PP y de las políticas conservadoras en nuestra Región.

En este orden de cosas, en Mayo se decidirán en Madrid cuestiones importantes que afectan a la vida de miles de ciudadanos. La comunidad autónoma y los ayuntamientos son, en estos momentos, los responsables de la educación, la sanidad, medio ambiente y de la mayor parte de los servicios sociales.

Pero la Comunidad y los Ayuntamientos sufren, y van a seguir sufriendo, gravísimos problemas de financiación y reducción de ingresos. Esto quiere decir que los ciudadanos nos enfrentamos a más posibles recortes en los aspectos básicos de nuestra vida: la calidad de la educación (sueldo y número de profesores) y de la sanidad, el trato a los ancianos, el apoyo a los minusválidos, la protección del medio en el que habitamos, el transporte, la vigilancia en las calles. Por ello, las próximas elecciones deben abrir la oportunidad de un llevar a cabo un amplio debate social sobre la asignación de esos recursos y, especialmente, sobre el modelo de financiación de los Ayuntamientos.

IU-Comunidad de Madrid se inserta en ese debate con propuestas estratégicas y con la vocación, a partir de ellas, de estimular una auténtica movilización ciudadana por el cambio, ya que estamos totalmente convencidos de que la ciudadanía progresista reaccionará decididamente con su participación electoral para dar paso a una nueva situación política en la Comunidad de Madrid.

IU de la Comunidad de Madrid enlaza la alternativa social que proponemos contra la crisis con un nuevo modelo de innovación política que evite una generalización a la italiana de la antipolítica y que en paralelo enfrente la crisis ecológica. En todo caso, por lo señalado, los tres vectores, económico, social y ecológico, están unidos estructuralmente y las propuestas en torno a ellos constituyen el eje esencial para un cambio político de fondo.

Pero también reivindicamos que en su actuación política, social e institucional, IU-CM ha trabajado a pie de calle defendiendo los derechos de la gente desde abajo, ha luchado decididamente contra la corrupción estuviera ésta donde estuviera, y ha puesto en primer plano de sus candidaturas la honestidad de quienes vayan a ejercer en nuestro nombre la representación ciudadana.

Bajo las siglas de IU se integra una trayectoria inequívocamente democrática y de defensa de los principios de la libertad, la igualdad y la solidaridad, junto a valores como el esfuerzo, la voluntad de superación, la cohesión y el respeto frente al individualismo, el ventajismo y la amoralidad. Nuestra defensa de los valores públicos y nuestra oposición a los recortes sociales se contrapone a la política conservadora cuya consecuencia directa es la exclusión de las mayorías ciudadanas del acceso al trabajo y a los servicios públicos en condiciones de plena igualdad.

Estas son las premisas con las que en 2011 abordamos en IUCM nuestras propuestas que podéis leer en el fichero adjunto.
 

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