Papelillo de Invierno - 2010

08/03/2010

Del «pienso, luego existo» hemos pasado al «compro, luego existo», y el objetivo máximo de nuestro proyecto de vida es trabajar (si no estas parad@) para gastar, es decir, para intentar saciar una avidez consumista que genera un vacío existencial que los terapeutas llaman «muerte psíquica», y que se asocia con insatisfacción, baja autoestima, aburrimiento, depresión... Las encuestas demuestran que esta estrategia cultural del neoliberalismo está dando los apetecidos resultados, y se está disparando el porcentaje de gente joven «tóxicamente materialista», cuyo epicentro de vida no es la realización armoniosa de la propia potencialidad humana moral, social e intelectual, no es desarrollar una filosofía de vida que tenga sentido, sino, tristemente, «llegar a tener mucho dinero», para intentar apagar ese apetito consumista que nunca se colma. Los resortes fundamentales para nuestra acción humana los constituyen el sueño imposible de tener, de comprar, de acumular, como si pudiéramos así llegar a pertenecer a la clase poseedora.

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